Wednesday, July 29, 2015

Las espigadoras

 
 
 
Son múltiples fatigas
para aislar la tristeza,
somos como hormigas
por la anclada pobreza.
 
Ya no aguanto la espalda,
y ni cómo sobarme,
trato de enderezarme,
pero sigue mi falda
atada al esmeralda
de las frescas espigas...
¡insoportables vigas!
un río de sudor
no elimina el dolor,
son múltiples fatigas.
 
El bronce de mi piel
se refleja en el piso,
¿será así el paraíso?
o, ¿será otro nivel
irrigado de miel?
-"Tú agacha la cabeza,
trabaja sin pereza"-.
Fue eso lo que dijeron,
es más, lo prometieron
para aislar la tristeza.
 
Pero, caen mis ojos,
cuán lejos está el cielo,
cuán cerca estoy del suelo,
si nací entre rastrojos,
cómo aspiro a manojos
castos de grandes ligas,
si obtengo puras migas,
cómo sueño con vino
o con ropas de lino,
somos simples hormigas.
 
Nacimos sin dinero,
y ni cómo quejarme,
si grito, el gendarme
acude con su cuero,
desenvaina el acero
para hacerme presa
con absurda rudeza;
al ser inadvertida,
ronda toda mi vida
por la anclada pobreza.
 
Saludos.

Thursday, July 23, 2015

Angelus

 

Nos duele tanto, tanto
sobre su tumba fría,
que se transforma en llanto
al dar el mediodía.
 
 
Se ensordece la voz,
se enralece la calma,
se empalidece el alma
al recordar los dos
la partida precoz
de nuestro tierno encanto,
aquí en el camposanto
se abre la cicatriz
que no cerró de raíz,
nos duele tanto, tanto.
 
A mitad de jornada,
la falaz distracción
se canta en oración,
en súplica asociada
a la triste pavada,
se le implora a María
por su santa vigía,
por ese ángel del Cielo
que nos mantiene en duelo
sobre su tumba fría.
 
El trabajo fecundo
no borra su sonrisa,
percibir su ceniza
trastoca nuestro mundo
en menos de un segundo,
al recordar su canto,
se rasga nuestro manto
por el hondo dolor
desmoralizador,
que se transforma en llanto.
 
A mitad de jornada,
el fruto del trabajo
te oculta por debajo,
pero tu urna sagrada
traspasa cual espada,
cercenando eufonía
con creces de agonía;
todo por engañar
nuestra pena y rezar
al dar el mediodía.
 
 
Saludos.


Thursday, July 9, 2015

Jean François Millet


 


A lo largo de la historia, siempre ha sido la información chatarra de mayor difusión, en comparación con el arte, la ciencia y la información oficial. Basta recordar que la mayoría de los contenidos en los libros de la Biblioteca de Alejandría fueron de tipo chatarra; en el siglo XVI, Miguel de Cervantes nos regala su libro excepcional: El ingenio hidalgo Don Quijote de la Mancha, el cual se centra precisamente en hacer una crítica divertida a la literatura chatarra. 

Hace un par de días, mi buen amigo César Salinas Pola (cuyo pasatiempo es la arquitectura) me hizo una solicitud (con sabor a reto) que acepto con muy buen agrado: bombardear con arte plástico el internet ante tanta basura informativa presente. 

A partir de hoy, voy a expandir mis publicaciones de arte lírico, enriqueciéndolas con un poco de arte plástico, particularmente sobre el gran pintor realista normando Jean François Millet. 

A pesar de que en mi familia hay pintores, escultores y arquitectos (igual que mi buen amigo César), mi formación es en el arte lírico, por lo que voy a tratar de contribuir a la obra de Millet con una apreciación personal, que acerque a las personas hacia la intención del autor, algo más modesto que la obra de Modesto Mussorsgky con Víctor Hartmann, o bien, ya en el siglo XX, lo que Rachmaninov hizo con Arnold Böcklin. 

A Millet le tocó vivir lo más intenso del período romántico, por lo que trabajó básicamente como retratista (como el auto-retrato de 1841, mostrado en esta publicación), sus obras clásicas no están firmadas e incluso, en los inicios de su obra, no tuvo la fortuna de presentarse en el Salón de París (en los tiempos de Millet, el espacio pictórico más importante del globo), a pesar de haber estudiado en la prestigiosa Escuela de Bellas Artes. 

A mediados de la década de los 40´s, integró con Théodore Rousseau, Narciso Díaz y otros pintores franceses, la escuela de Barbizon, como una abierta oposición al movimiento romántico en la pintura. Su rebelde escuela fue la plataforma para que Monet encabezará en la década de los 70´s la famosa escuela impresionista, que le dio una identidad nacionalista a la pintura francesa. 

A lo largo de las siguientes publicaciones, se mostrarán las obras más bellas y representativas del gran pintor del siglo XIX, Millet… con una breve interpretación mía. 

Saludos.